LEY MONSANTO

Ley “Monsanto”, un paso más hacia la privatización de la vida

Somos mujeres y hombres de maíz.  Foto: Rony Morales
Somos mujeres y hombres de maíz. Foto: Rony Morales
 En Guatemala solemos ponerles nombres bonitos a las leyes, nombres que nos permitan identificarlas mejor a partir de su espíritu, y esta, La Ley Monsanto, responde al interés de esta empresa transnacional que busca privatizar las semillas. Su nombre verdadero: Ley 19-2014, Ley para la Protección de Obtenciones Gegetales, entrará en vigencia el 26 de septiembre de 2014 y buscaprivatizar la vida, si la dejamos avanzar.
  Sabíamos que todo es posible en la distracción mundialista y justo eso pasó con la Ley Monsanto, que fue aprobada en ese contexto. Necesitábamos entender esta ley así que entrevistamos a Byron Garóz, analista parte del Colectivo de Estudios Rurales Ixim –CER IXIM-, quien nos explica el por qué de su nombre y la lucha que se tiene por delante, inspiradxs en las luchas de otros países del Abya Yala.
 Conociendo es espíritu de la Ley Monsanto
La Ley Monsanto se refiere a la empresa transnacional Monsanto, líder en la fabricación de productos químicos para la producción de alimentos, incluso, químicos que han sido utilizados para exterminar poblaciones como lo es el agente naranja1 . Esta ley beneficiará a todas aquellas empresas como Bayer, Sygenta, y otras, que controlan mucha de la producción de alimentos en el mundo.
 La ley busca legalizar la patente de la vida, organismos vivos, específicamente plantas de todo tipo, y sobre todo productos alimenticios, ya que da paso a que únicamente las “dueñas” de las patentes pueden utilizar libremente las semillas. Esta ley es uno de los requisitos que Guatemala debe cumplir en el marco del Tratado de Libre Comercio firmado con Estados Unidos en el 2004, para ser parte de Unión Internacional para la Protección de las Obtenciones Vegetales (UPOV), que es una organización intergubernamental con sede en Ginebra (Suiza)2
 Esta ley atenta contra nuestra alimentación pues permite la entrada a organismos genéticamente modificados, es decir, transgénicos, que hasta el día de hoy están restringidos en el país; además, el control lo tendrá la empresa que vende la semilla, pues únicamente podremos sembrar semillas compradas en una agroveterinaria, es decir, se crea una dependencia hacia las empresas productoras de las semillas, así como se haría dependientes a las tierras de los productos químicos que facilitan la productividad de estas semillas, consolidando las ganancias económicas para las empresas y el empobrecimiento del resto de la población.
  Es una copia de ley que también cuasa rechazo profundo en otros países como Chile y México, en donde ya se ganó un caso contra esta ley.
Desde el 10 de junio que fue aprobada en el congreso, hasta finales de julio, nada se sabía de esta ley, hubo un trabajo rápido en el Congreso para darle lectura, violando nuevamente el Convenio 169 del la Organización Internacional del Trabajo, que obliga al Estado de Guatemala a consultar a los pueblos; también viola el artículo 43 de la Constitución por la entrada potencial de los transgénicos; el 119 pues el Estado debe resguardar la salud del consumidor; así como el artículo 58 que habla del respeto de la identidad cultural de los pueblos, y que los pueblos en Guatemala basan su alimentación en el sistema milpa, por eso afirmamos que somos HIJXS DEL MAÍZ.
 Esta ley entrará en vigencia el día 26 de septiembre de 2014. A partir de su reglamento, se identificarán las 15 primeras semillas que entrarán en esta privatización, en donde se prevee que entren las semillas nativas de maíz, fríjol, ayote, entre otras semillas básicas. Pasados diez años, podrán entrar cualquier cantidad de semillas que quieran las empresas, por eso es tan importante frenar la ley antes de su vigencia.
 Esta ley mezcla temas, pues en el artículo 46 incluye la ampliación presupuestaria necesaria para el ingreso y egreso del último préstamo aprobado por el Congreso de la República que beneficia directamente al Ministerio de Comunicaciones por 550 millones de quetzales, pequeño detalle que necesitaban subsanar para que este préstamo fuera legal, por lo que de manera arbitraria lo integraron a esta ley lo cual hace casi complicado políticamente que esta ley sea derogada (anulada) por completo con el apoyo del partido oficial.
La Ley Monsanto ahora es una de las leyes que más unifica a los pueblos y organizaciones, quienes están convocando a la unidad para cambiar la correlación de fuerzas y lograr que sea anulada y/o declarada inconstitucional.
El papel de los diputados de izquierda.

Definitivamente, los votos de los tres diputados de izquierda presentes en el Congreso no hacen la diferencia en las decisiones que se toman en este espacio, pues no son fuerza para impulsar leyes o frenarlas. Lo que llamó fuertemente la atención a la población que lucha por la defensa del territorio fue el voto de dos diputados de izquierda: Carlos Mejía (URNG) y Amilcar Pop (Winaq), pero más que el otro, el voto del diputado Pop quien es aliado fuerte de los pueblos y comunidades en la defensa de la vida, como en el caso reciente del ataque contra el pueblo Q’eqchi’ o su actuar como presidente de la Comisión de Probidad.
 Mucho se ha dicho y muchos son los comentarios al respecto en las diferentes redes sociales, lo que ha llevado (solo) al Partido Winaq a pronunciarse sobre este voto, de lo cual se puede rescatar el reconocimiento del diputado Pop de las negociaciones políticas que se viven cotidianamente en el Congreso para llegar a acuerdos.
Amilcar Pop explica su voto a favor como parte de un acuerdo que se había firmado con otros jefes de bancada para poner a votación una enmienda a un artículo que permitiría proteger las semillas nativas, sobre todo de maíz, con lo cual perdería sustancialmente su espíritu la ley. Esta enmienda no fue puesta a votación en el pleno del Congreso, con lo cual, el diputado Pop interpondrá una serie de amparos por la violación al procedimiento de votación, lo cual constituye en una inconstitucionalidad. Además, hace un llamado a unir fuerza con las organizaciones sociales.
 De este voto específico, lo cual ha representado una contradicción política para muchas y muchos, reflexionamos:
  • Se debe superar la práctica nefasta del secretismo legislativo. Una responsabilidad de lxs diputadxs es mantener informada a la población de lo que se viene en el pleno del Congreso, sólo así podremos hacer fuerza popular para evitar la aprobación de leyes para la muerte.
  • La población guatemalteca afiliada a partidos políticos debe mantener la auditoría social interna, cuestionar el quehacer de los funcionarios públicos, para que los diputados, en este caso, tengan presente que no pueden votar o hacer negociaciones a su criterio.
  • Debemos recordar que el partido político puede ser el instrumento político de los pueblos y comunidades para alcanzar el proyecto político hacia la vida digna y eso sólo se logrará a partir de una comunicación activa.
  • Podemos fortalecer el diálogo y el debate de ideas, más allá de la división de los pueblos, comunidades y organizaciones.
  • Si queremos fortalecer nuestra fuerza en el Congreso debemos reconocer que tres personas no pueden hacer fuerza contra 155, por lo que es necesario reflexionar sobre el papel fundamental de las y los legisladores para el avance del modelo económico de acumulación por despojos desde lo legal, las leyes que dejan entrar a las transnacionales o criminalizar la lucha social.

Audios disponibles para Radios comunitarias escribiendo a radiokguate@gmail.com
  1. “el Agente naranja fue uno de los 15 herbicidas utilizados con fines militares durante la guerra de Vietnam y el más comúnmente aplicado. Recibió su nombre debido a la banda de color naranja alrededor de los contenedores del material. Las empresas manufactureras incluidas Diamond Shamrock Corporation, Dow Chemical Company, Hercules, Inc., TH Agricultural & Nutrition Company, Thompson Chemicals Corporation, Uniroyal Inc. y la empresa Monsanto, que en ese momento era un fabricante de productos químicos. Monsanto fabricó  Agente Naranja desde 1965 hasta 1969”, este producto era rociado sobre las poblaciones para limpiar las áreas en donde transitaba la guerrilla. Por su uso, miles de personas fueron asesinadas y miles de niñas y niños nacieron con malformaciones 
  2. “La UPOV fue creada por el Convenio Internacional para la Protección de las Obtenciones Vegetales. El Convenio fue adoptado en París en 1961, y fue revisado en 1972, 1978 y 1991. La misión de la UPOV es proporcionar y fomentar un sistema eficaz para la protección de las variedades vegetales, con miras al desarrollo de nuevas variedades vegetales para beneficio de la sociedad”. Tomado de http://www.upov.int/portal/index.html.es  
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